martes, 8 de febrero de 2011

La ley hipotecaria: los privilegios de la banca inamovibles.

En mi paso habitual por publicaciones digitales de diversa índole, me he encontrado con un artículo en Tribuna de Europa con el que estoy tan de acuerdo que tengo a bien transcribirlo aquí. El autor del mismo es Ángel Fernández, colaborador habitual de Tribuna de Europa y el artículo versa acerca de la sentencia judicial dictada por la Audiencia Foral de Navarra en contra de una entidad bancaria, en la que se indica que con el embargo de la vivienda hipotecada es más que suficiente para saldar la deuda contraída con el banco.
No voy a entrar en más detalles ya que está expuesto de una manera clara y concisa en el siguiente artículo.


La ley hipotecaria: los privilegios de la banca inamovibles.

Ángel Fernández | Tribuna de Europa | 8 de febrero de 2011

Recientemente hemos asistido, con cierta esperanza, a una sentencia judicial pionera en España que arremetía contra la actual ley hipotecaria y el expolio al que era sometido el ciudadano desahuciado. Ha ocurrido en la Audiencia Foral de Navarra y enfrentaba a un particular con el BBVA. El banco embargó la vivienda del afectado y la sacó a subasta donde acabó vendiendo la vivienda a un precio muy inferior al importe original por el cual había sido hipotecada. De acuerdo con la ley hipotecaria española el citado banco reclamó otros bienes inmuebles e ingresos del hipotecado. La sentencia judicial, que contraviene la ley hipotecaria española, ha dictado sentencia estableciendo que la devolución de una propiedad es ya suficiente para cancelar las deudas contraídas con el banco. El auto judicial llega a calificar de “moralmente rechazable” la pretensión de la entidad bancaria y obliga al BBVA a recurrir al Tribunal constitucional. Con lo cual, y por primera vez en nuestro país, la entrega de la vivienda saldaba la deuda con la entidad bancaria.

Supuestamente esta sentencia judicial debería sentar jurisprudencia y, de esa manera, podríamos comenzar a poner coto a los privilegios de los que disfruta la banca y que esquilman las maltrechas economías de las familias españolas. Desgraciadamente la situación está muy lejos de cambiar y la ministra de economía Elena Salgado ya ha sentenciado al respecto que “una modificación de la ley hipotecaria traería consecuencias negativas para las cajas y bancos españoles”. Está bastante claro que las élites financieras siguen legitimando, por vía jurídica, el robo y la usura a través de intereses abusivos o, como en el caso que nos ocupa, reduciendo a la miseria más absoluta a quienes tienen la desgracia de verse incapacitados para pagar sus hipotecas. No en vano durante el pasado año 2010 los desahucios por impago crecieron en un 50% respecto al año anterior llegando a una cifra de casi 120000 embargados. La suma de los años 2009 y 2010 suponen ya que 250000 familias españolas se quedaron en la calle por impago de sus hipotecas. El grado de indefensión del ciudadano es tan alarmante como dramático pues a pesar de la sentencia de la que hablábamos al comienzo, la realidad hasta el momento presente es que el afectado por un desahucio ve amenazada la totalidad de su patrimonio y en ningún caso el embargo liquida la deuda bancaria. Tampoco conviene olvidar que muchas de esas hipotecas fueron firmadas con el boom de la construcción y el negocio del ladrillo siendo el precio de las viviendas incrementado artificialmente. A estas actividades especulativas, que tantos beneficios aportaron a la banca en esos años, debemos añadir que a día de hoy la banca sigue ganando. A los 150000 millones de euros que fueron aportados, de dinero de todos los españoles, a la banca con la excusa de insuflar liquidez al sistema financiero debemos añadir beneficios como los que ha registrado el BBVVA, por ejemplo, en el último año que en términos porcentuales ascendía a un 9,4% respecto al año anterior.


A modo de resumen podríamos decir que los privilegios de la banca quedan bien ejemplificados a través de una ley hipotecaria que, secundada por los partidos demoliberales, puede arruinarnos la vida y da carta blanca a los bancos para privarnos de todos nuestros bienes. Como habéis podido observar los últimos días los medios de “comunicación” han reflejado a través de lo que el aparato propagandístico del psoe ha llamado “pacto social” el grado de indefensión en que nos hallamos como ciudadanos. La dirección marcada por la partidocracia, la patronal y los sindicatos cebados a golpe de subvención está clara: van a continuar erosionando los derechos laborales, económicos y sociales de la ciudadanía española manteniendo incólumes los pilares de la banca explotadora. Para ello no vacilarán en seguir subiendo impuestos, rebajando costes salariales o esquilmando cualquier otro derecho, de los cuales tanto se ha vanagloriado la democracia liberal hasta hace dos días. La alta finanza especuladora se ha revelado como la enemiga de los pueblos del mundo, es ella la que parasita las actividades económicas enraizando su sistema de crédito especulativo en todos los ámbitos de la economía productiva y llevando a la ruina, mediante el endeudamiento, a naciones o individuos. Hoy más que nunca debemos revelarnos contra ello y apostar por una vía nacional, social y revolucionaria.