martes, 27 de octubre de 2009

Hasta los huevos de corrupción.

Asqueado. Así es como estoy en el momento de escribir estas líneas y es el estado anímico de asco el que me lleva a despotricar en esta entrada. Corrupción, corrupción y más corrupción llenan las páginas de los rotativos, los minutos televisivos de los informativos, los confidenciales digitales, las conversaciones de sobremesa entre compañeros de trabajo y así podría seguir enumerando situaciones en las que la jodida palabra está presente.

Hoy ha sido en Santa Coloma de Gramanet, el otro día en El Ejido, más allá en Estepona, el caso Gürtel. Da igual el color político de los alcaldes, concejales, consejeros, diputados, senadores y todo cargo público susceptible de ser corrompido, que tal y como está quedando demostrado, por pequeño que sea el cargo siempre se puede "pillar" y engordar las cuentas corrientes, por supuesto que dadas de alta en paraísos fiscales y que a nadie se les ocurra tocarlas. ¿Hasta cuándo va a durar esto? ¿Cuánto tiempo más vamos a estar dispuestos los Españoles a que este hatajo de ladrones de guante blanco se lucre a costa de nuestros impuestos? Ayer igual que hoy, desde el ayuntamiento más pequeño hasta la más grande de las ciudades juegan, especulan, trapichean, trilean, manipulan, cohacen, trafican influencias, se venden al mejor postor y un sinfín de actividades delictivas de las que los términos jurídicos me quedan y se quedan grandes para el objeto de este artículo.

Estoy hasta los mismísimos cojones de que estos sinvergüenzas, elegidos por el pueblo para que trabajen para el mismo, se lucren a costa de los desgraciados que cada mañana nos tenemos que levantar a las siete de la mañana para ganarnos la vida. Ayer era Filesa, hoy es Gürtel, ayer fue en Marbella, hoy en El Ejido, ayer las torres Kio, hoy el Palau de la Música y nadie se digna a acabar con ello, es más, nos suda la polla, nos da exactamente igual que este o aquél se estén inflando a billetes a costa de nuestra sangre, sudor y lágrimas. Qué asco de clase política, qué asco de justicia que no da una puta lección a esta gentuza, qué asco de democracia, qué asco de país. Corrupción, desde el nacimiento de la civilazación tal y como la conocemos hoy día hasta nuestros días, ha habido en todo tiempo y lugar, pero en este país, el del pelotazo, en el del que inventen otros, en el de los muertos de hambre venidos a políticos profesionales de todo color y forma que cogen el escaño a los 20 años y no lo sueltan hasta la jubilación ¡y qué jubilación, la madre que me parió!, hay más corrupción si cabe, este es el país del Lazarilo de Tormes, del Buscón Don Pablos, personajes en los que en el siglo XVI reflejaron perfectamente cómo se las gastan algunos españoles.

No a la clase política profesional, no a la financión ilegal de los partidos, no a la banca metiendo las narices en política, no a las listas cerradas de partido para concurrir a las elecciones municipales, autonómicas y nacionales, no al bipartidismo imperante al más puro estilo canovista que tenemos como régimen político (me río yo de aquél que crea que esto es una democracia). Váyanse todos a tomar por culo y dejen de jugar y engrosar sus cuentas y patrimonio con nuestro dinero, que bastante tenemos ya con la usura internacional, como para que venga el alcalde de nuestro pueblo a saquearnos un poco más. ¡A LA MIERDA!


lunes, 26 de octubre de 2009

Socialización.

Creo que no hace falta hacer hincapié en la grave crisis económica y social en la que estamos inmersos, la cual ha dejado sin empleo a más de cuatro millones de españoles y a más de un millón de familias con todos sus miembros parados, es decir, que no ingresan ni un triste euro en casa con la consiguiente fractura social que ello implica. Ante esto, ¿quién se queja?, ¿dónde están los sindicatos de clase, es decir Comisiones Obreras y la Unión General de Trabajadores, así como alguno que otro algo más minoritario que estos?. De verdad, no entiendo absolutamente nada, bien untados tienen que estar y con las barrigas bien satisfechas ya que de otro modo, esto es un sinsentido. Ya dicen por ahí que no se debe morder la mano de quien te da de comer y qué bien se aplican estos el refrán popular.

Pero bueno, no es mi intención aquí erigirme como azote de sindicatuchos corruptos, vendidos al sistema y que de sindicatos tienen bien poco por no decir nada. Haciendo referencia a palabras de Juan Antonio Llopart, presidente nacional del Movimiento Social Republicano en referencia a los sindicatos de clase, lo que antes era la vanguardia de la revolución, hoy día, se han convertido en la retaguardia de la reacción (a buen entendedor pocas palabras bastan), y qué razón lleva Juan Antonio cuando hace tal afirmación. Lo que hoy vengo a contar es una reflexión acerca de la socialización de ciertos sectores claves en la economía y la vertebralidad industrial de cualquier país y lo expondré de una manera breve y concisa.

Hay sectores que forman parte fundamental y vertebradora del tejido industrial, económico y social de cualquier país y que jamás, insisto, jamás, deberían dejarse en manos de intereses privados, máxime si tenemos en cuenta que hay ciertos "servicios" que de por sí son deficitarios (no generarán nunca beneficio al Estado), léase educación o sanidad por poner dos ejemplos. Partiendo de esta premisa y con sólidos fundamentos ideológicos anticapitalistas y antiliberales, considero que el actual sistema económico imperante en la gran mayoría de países occidentales, no llevará más que a la ruina total como poco a poco se va demostrando. Tras la finalización de la Segunda Guerra Mundial y por mucha rimbombancia que se haya dado a la llamada Guerra Fría, el comunismo más atroz y el capitalismo más salvaje llegaron a un acuerdo no firmado, en primer lugar para repartirse Europa y por otro y lo que es peor, un pacto para que entre dichos sistemas, liberal y marxista, no dieran cabida a cualquier otra ideología que pusiera en peligro los "sólidos" cimientos que se acababan de asentar en todo el mundo, criminalizando y condenando a quien levantara una voz en favor de una tercera vía. Con el paso del tiempo, el comunismo marxista se desmoronó, más por culpa de sus "iluminados" dirigentes que por la propia ideología en sí y el sistema capitalista se erigió en la piedra filosofal de cualquier democracia que se precie, así hasta hoy y no hace falta dar detalles de cuáles están siendo las consecuencias (y con visos de ir a peor).

Pues no señores, el capitalismo no es la panacea si no todo lo contrario, y como decía unas líneas más arriba y para intentar garantizar a todo ciudadano el acceso a cuatro pilares básicos para su subsistencia y desarrollo como son, el trabajo, la vivienda, la educación y la sanidad, sectores clave para que lo anterior realmente funcione bien, deben ser nacionalizados de ipso facto. ¿Cómo se pretende hacer negocio con la salud de los españoles?, ¿con su educación?, ¿especulación con su vivienda?, etc. Por todo ello, la sanidad y la educación deben seguir siendo públicos y no sólo eso, si no, mucho mejor tratados de lo que están siendo a día de hoy. La educación en España da pavor, de la sanidad mejor ni hablemos, ¿el trabajo?, cuatro millones de parados y creciendo y la vivienda...asco me da la situación.
Desde aquí digo que soy partidario de la nacionalización de la banca y de todo el sector energético, intervención del Estado en telecomunicaciones y transportes nacionales, así como en los sectores clave que alimentan nuestro PIB como son el turismo, agricultura, construcción y cierta parte de la industria. Sanidad y educación universal, gratuita y de calidad para los españoles, invirtiendo parte de los beneficios de la socialización y nacionalización de sectores en estos. Una reinvención de la industria y agricultura española, coordinada por el Estado, así como fuertes inversiones en I+D+i, a corto plazo deficitarias, pero con un gran potencial para generaciones venideras. Por supuesto que el suelo debe ser intervenido y aprovecharlo en beneficio de la población con la construcción de verdaderas viviendas protegidas.

Tolo lo anterior, por supuesto, con un Estado-Nación fuerte, en nuestro caso España, ya que como decía Ramiro Ledesma Ramos, "tan sólo los ricos pueden permitirse el lujo de no tener Patria".
Este artículo no es más que una pequeña pincelada de ideas, que iré desarrollando en posteriores entradas con más detenimiento. Dicho queda.


El Universo Mecánico #42: Las transformaciones de Lorentz.


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lunes, 19 de octubre de 2009

El Universo Mecánico #41: El experimento MIchelson-Morley.


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miércoles, 14 de octubre de 2009

Demografía musulmana.

Hace tiempo que algunos nos dimos cuenta del problema que para España en particular y Europa en general tendrá la inmigración masiva que de unos años a esta parte está llegando al más puro estilo de Infantería de Marina, es decir, por tierra, mar y aire. Ayer, en la tertulia política de César Vidal en la emisora esRadio (www.esradio.fm), trajeron a colación un tema que jamás pensaba que tendría cabida en una tertulia política de corte liberal (entiéndase en lo económico, evidentemente) y religioso (no olvidemos que César Vidal es un activo militante del protestantismo) como la del señor Vidal. Se trataba de un documental de título "Demografía musulmana", que lleva publicado unos cuantos meses pero del que se hicieron eco ayer y yo mismo me enteré del mismo gracias a dicho programa. Como dicen por ahí, y parece ser cierto, que una imagen vale más que mil palabras, me ahorraré los comentarios al respecto de dicho minidocumental, para que el lector de este blog saque sus propias conclusiones. Prestar atención al vídeo, merece la pena seguirlo desde el primer al último segundo.






lunes, 12 de octubre de 2009

El Universo Mecánico #40: Óptica.


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domingo, 11 de octubre de 2009

Libros #16: El Quijote y nuestro tiempo.

Magnífico libro el que he terminado de leer hace unos días, se trata de "El Quijote y nuestro tiempo", escrito por Ramiro Ledesma Ramos en sus años de juventud cuando estaba haciendo sus primeras incursiones en la literatura y que tan bien lo posicionaron en los círculos intelectuales de la época. Este libro tuvo su primera aparición en el año 1971, durante el régimen franquista, lo que supuso la censura de parte de su contenido, no mucha, pero lo suficiente para dejar incompleto la obra que hoy traigo a colación.
La edición que he leído está incluida dentro de las "Obras completas de Ramiro Ledesma Ramos", editadas por Ediciones Nueva República y que por supuesto no se ha censurado nada en absoluto, al contrario de lo que ocurría con la primera edición de 1971.

En "El Quijote y nuestro tiempo", Ramiro Ledesma hace un guiño a la literatura y enseñanzas de uno de sus mejores maestros, el profesor D. Miguel de Unamuno, viéndose claramente a lo largo de la obra la influencia de dicho escritor y filósofo en el joven Ramiro. Podemos decir que esta obra es a Unamuno, lo que "El Sello de la Muerte", es a Pío Baroja.
En el libro, Ramiro profundiza en las entrañas del personaje mítico creado por Cervantes hace cuatro siglos, y se nos muestra un Quijote no tan "loco" como podemos llegar a pensar. Ensalza ciertos valores "quijotescos", los cuales, tanto en la época en la que vivió Ramiro como no digamos en la nuestra, poco a poco van desapareciendo como el honor, la lucha, el idealismo y porqué no, veo una influencia de las teorías de voluntad de poder de Nietzsche en el Quijote que nos plasma Ramiro en esta genial obra.

Muy bien estructurado el libro, intercalando imaginarias conversaciones entre el autor del libro y Cervantes , así como un acertado estilo literario, que nos acercarán como nunca nadie nos haya acercado antes al pensamiento y filosofía de El Quijote. Es más, y desde mi punto de vista, creo ver en la obra de Ramiro un claro ejemplo de cómo el personaje, El Quijote, supera a su autor, Miguel de Cervantes.
No hay que obviar la diferencia clara que se hace entre Alonso Quijano y El Quijote en el libro. Aunque a muchos les pueda parecer igual, si tenéis oportunidad de leer el libro, veréis claramente la distinción entre ambos y el guiño que Ledesma hace al idealismo que pulula por la cabeza de El Quijote como he comentado unas líneas más arriba.
Aparte de todo lo comentado anteriormente, hay que pararse a reflexionar en la carga filosófica, incluso teológica (más atea que otra cosa) que lleva aparejada la obra y que no dejarán indiferentes a nadie, de hecho, estas partes fueron las que sufrieron el tijeretazo de la censura durante el régimen de Franco.

En definitiva, un libro recomendable para todo aquél que tenga cierto aprecio por las aventuras y desventuras de El Ingeniso Hidalgo manchego, ya que el punto de vista que se da en esta obra, no lo había visto en ninguna otra del mismo género, o si no el mismo, parecido.