martes, 5 de marzo de 2013

¡Hasta siempre, Comandante!

martes, 12 de febrero de 2013

¿Tú eres tonta?



Vamos a ver bonita, ¿ahora te das cuenta de lo que es y lo que defiende el partido en el que militas?, es más, no solo militas, si no que eres dirigente de las Juventudes Socialistas de España en Europa, lo que implica que se te suponga cierto conocimiento de lo que se cuece en las esferas del mundillo en el que desarrollas tu actividad política, si es que realmente haces algo por tu partido, que tengo serias dudas al respecto.
Muy bonito y emotivo tu discurso, pero siento decirte que para poco va a servir, en primer lugar porque mañana te habrás convertido en un fósil mediático del que nadie se acordará y en segundo lugar, y más importante, a los que tenías que haber removido la conciencia para que se pusieran manos a la obra para hacer "socialismo", esta noche volverán a dormir en su chalet de las afueras con sus fuertes medidas de seguridad y sus coches a buen recaudo en los garajes de los mismos, pensando en mañana levantarse prontito para ver cuánto han perdido o ganado con sus inversiones millonarias en vete tú a saber qué producto financiero.

Hablas de revolución, esta es la parte de tu discurso que más ha hecho que me descojone. ¿Se puede saber qué revolución preconizáis los "jóvenes socialistas"?, porque por más vueltas que le doy a vuestros programas electorales y líneas de pensamiento cocidas en fundaciones de "ideas" (ejem, ejem) de cuyo nombre no quiero acordarme, pero que pagan a más de euro y medio la palabra de un artículo, no veo la revolución ni escudriñando hasta la extenuación línea a línea toda la mierda escrita que tenéis.

Así a bote pronto se me vienen a la cabeza tres grandes revolucionarios que tienen en sus carteras un carnet con un puño y una rosa igualito que el tuyo, veamos:

Javier Solana, ese gran socialista revolucionario que a sangre y fuego defendió los intereses políticos y económicos estadounidenses por todos y cada uno de los rincones del orbe cuando ocupaba la secretaría general de la OTAN. Supongo que a esto os referís cuando habláis de internacionalismo...

Dominique Strauss-Kahn, otro gran ejemplo de socialismo revolucionario, que defendiendo los intereses de la alta finanza internacional (y cuando digo alta, es alta, ya que hay que tener en cuenta sus orígenes judíos y ya sabemos cómo se las gasta esta gente) siendo Director Gerente del Fondo Monetario Internacional, estoy convencido de que ayudó sobremanera a que este mundo sea más justo. He de entender que a esto os referís cuando habláis de justicia social y reparto de la riqueza...

Joaquín Almunia, también llamado Joaquín Calumnia por la mente retorcida de algún "fascista". Yo creo que a éste como revolucinario socialista, ni el mismísimo Lenin le haría sombra. En su día Comisario de Economía de la Unión Europea, pero como le vieron tan peligroso debido a su revolucionarismo, le hicieron Vicepresidente y Comisario Europeo de Competencia. Ahora se encarga de que los europeos trabajemos como un chino, un indonesio o un pakistaní, cobrando lo mismo que ellos, claro está, para así ser más competitivos, tal y como le dicta su "ama" la señora Merkel. Esto debe ser cosa del igualitarismo socialista...

Bueno Beatriz, te supongo lo suficientemente espabilada (y por tanto, que la respuesta a la pregunta que da título a este artículo sea negativa) como para que con esas muestras cargadas de ironía que te he expuesto seas capaz de darte cuenta por ti misma, de que tu partido de revolucionario tiene lo que Lucía Lapiedra de virgen, es decir, nada.
Creo que va siendo hora de que le metas fuego a tu carnet del PSOE y te busques otro partido más acorde a tu pensamiento. Si aceptas un modesto consejo, te animo a visitar la web de Golden Dawn, de Grecia, o del Movimiento Social Republicano, de aquí, de España. La diferencia entre los militantes de estos partidos y los que hasta hoy han sido, y posiblemente seguirán siendo tus compañeros y jefes, ya que soléis ser así de cuadriculados y no abandonáis la militancia por mal que lo hagan, es que mientras algunos habláis de socialismo y revolución desde hoteles de cinco estrellas según tus propias palabras, otros lo intentan poner en práctica ayudando a sus compatriotas en las calles de sus barrios, pueblos y ciudades, aunque este "Estado democrático y de derecho" que tanto os gusta, no les deje.

lunes, 14 de enero de 2013

Libros #70: Fascismo Rojo.

El primer artículo de éste recién estrenado año 2013 está dedicado a uno de los libros que para mí se ha convertido en todo un referente en lo que a formación ideológica se refiere. Las dos palabras en un principio contradictorias que dan lugar al título del libro, por separado generan polémica, pero si las juntamos se convierten en una bomba de relojería, y doy más que por sentado que no dejan indiferente a nadie y animan a leer con interés, atención y denuedo lo que esconde el título en las más de 300 páginas que le siguen.

Como no podía ser de otra manera, la editorial que ha dado vida a la obra es Ediciones Nueva República y el prólogo corre a cargo de Juan Antonio Llopart, la persona que con más autoridad y conocimiento puede prologar un libro de las características del que hoy comento.
El libro es un viaje a las profundidades de las publicaciones y organizaciones políticas nacional revolucionarias más significativas de los años ochenta y noventa del pasado siglo, y no solo se trata de una colección de los principales textos de dichas publicaciones, si no que se nos hace una pequeña reseña en cada capítulo, donde posteriormente se plasmarán los textos, de las organizaciones más activas y combativas desde todos los aspectos posibles (cultural, político, social, etc.). El encargado de la compilación y puesta en marcha de la idea editorial fue el colectivo de estudios Karl-Otto Paetel de Valencia que a su vez estaba integrado en Alternativa Europea (organización antecesora del hoy Movimiento Social Republicano) pero con autonomía propia en sus quehaceres diarios.

Leemos en el prólogo de Juan Antonio Llopart lo siguiente sobre Fascismo rojo:

"(...) es un libro sobre política, sobre los anhelos de renovación social de personas -entre las que tengo el honor de contarme- que han pensado y han trabajado por unos ideales equivocados o no, pero que en cualquier caso no han estado -ni están- al abrigo del conformismo y el inmovilismo. (...)
En Fascismo rojo hablan sus protagonistas y quedan en muy segundo plano sus vicisitudes corporativas. ¿Por qué? Muy sencillo: el movimiento nacional-revolucionario es un grano de arena en el desierto, una semilla si se quiere. Importa, más que las idas y venidas, más que el anecdotario insípido, la potencialidad del pensamiento (...)"

Pues ni más ni menos que eso. Aparecen ante nosotros textos del Frente Sindicalista de la Juventud, del Movimiento de Acción Social, de la Coordinadora Autónoma Solidarista, de la revista Disidencias y de Alternativa Europea entre otras organizaciones del mismo carácter ideológico, cada una con sus matices y sus peculiaridades, pero todas imbuidas de espíritu nacional y revolucionario.
Acompañan al libro decenas de imágenes que sirven para ilustrar cómo se vivía el nacionalismo revolucionario en las últimas décadas del siglo XX. Imágenes de reuniones de organizaciones, pasquines, carteles, libros, etc. nos servirán para adentrarnos más si cabe en lo que la compilación de textos quiere transmitirnos.

En definitiva un libro para saber de dónde venimos y sobre todo y más importante, para saber hacia donde nos dirigimos. Imprescindible.


jueves, 27 de diciembre de 2012

Viva el Orden y la Ley...

Acabo de leer en la edición digital de El Economista  (noticia de última hora a las 22:24) que ha sido encontrado sin vida el cuerpo de la bebé que fue secuestrada hace unos días en Almería. Hace unas horas viendo las noticias por televisión me enteraba de la detención del presunto secuestrador de la cría por la Guardia Civil y le comentaba a mi mujer que antes de que acabara el día tendríamos el desenlace de toda esta historia. Y así ha sido.
Estaba plenamente convencido de que esta investigación en manos de la Benemérita no llevaría más que unas horas y los hechos me han dado la razón. ¿A qué viene todo esto?, pensaréis algunos. Pues os cuento.

No dispongo ahora mismo de los datos estadísticos del número de casos resueltos al año por la Guardia Civil y por el Cuerpo Nacional de Policía (supongo que estarán a disposición del público en algún sitio), pero desde hace un tiempo, en concreto desde la desaparición de Marta del Castillo me pregunto porqué le cuesta tanto a la Policía Nacional resolver casos que aparentemente son sencillos una vez que se detiene al autor material de los hechos. Pues nada, en el caso de Marta, tras años desaparecida y tanto el autor como sus cómplices "requeteinterrogados", incluso juzgados y condenados, todavía ni dios sabe dónde se encuentra el cuerpo de la adolescente sevillana. ¿Tan difícil es obtener esa confesión de los secuestradores y/o asesinos?, está claro que para la Policía Nacional sí entraña soberana dificultad...

Otro caso de reciente actualidad y ardua resolución, cuya investigación ha sido y sigue siendo llevada a cabo por parte del Cuerpo Nacional de Policía, el caso de los hermanos de Córdoba, Ruth y José. Madre mía los meses que se ha estado buscando a esos niños, antes, durante y después incluso de detener al presunto autor del crimen, José Bretón, padre de los hermanos. Vuelvo a repetir la misma pregunta que hacía en el párrafo anterior, ¿tanto le cuesta a la Policía Nacional conseguir que se confiese el cómo, dónde, cuándo y cómo se cometió el delito?.

Sin embargo, la Guardia Civil, cuerpo militar creado allá en el siglo XIX por el Duque de Ahumada, detiene a un individuo esta misma tarde y antes de la medianoche se está recuperando el cuerpo de la niña secuestrada y lamentablemente asesinada. Olé sus cojones y mi más sincera enhorabuena para todos los miembros de la Guardia Civil, ya que casos como éste deben ser motivo de orgullo para todos ellos. A la Guardia Civil se le ha echado mierda por tierra, mar y aire, ya que está en entredicho lo que ocurre en los "cuartelillos" de puertas para adentro cuando se le está tomando declaración a algún detenido. No me importa lo más mínimo lo que ocurra o deje de ocurrir en los "cuartelillos" o comandancias de la Guardia Civil en casos como los que he comentado, de vil asesinato, mientras tengamos resultados efectivos y palpables en el poco tiempo que los consigue la Benemérita, ya que así todos los ciudadanos estaremos más seguros y conscientes de que nuestros cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado hacen su trabajo de manera efectiva, que es lo mínimo que se les debe pedir.

Así que si a la Policía Nacional se le atraganta algún caso (y hay unos cuantos...), abogo porque dejen en manos de sus compañeros de la Guardia Civil (olvidándose de competencias y mierdas varias) la investigación, para poder obtener una resolución rápida del mismo.

sábado, 22 de diciembre de 2012

¿Abraham? ¿Sansón? ¿Dalila?

Como muchos de vosotros ya sabréis, soy asiduo lector de la columna que semanalmente publica Arturo Pérez-Reverte en la revista XL Semanal. Durante mi etapa laboral en el Grupo Vocento la leía negro sobre blanco en papel satinado ya que dicha revista, junto a otras editadas por Vocento abundaban por doquier por el departamento o pasillo que pasaras, pero ahora que he cambiado a los redactores españoles por ingenieros alemanes, laboralmente hablando se entiende, la columna de Pérez-Reverte la leo vía RSS, negro sobre blanco también, pero ya no en papel satinado, si no en una matriz de píxeles.

El domingo pasado, 17 de diciembre de 2012, se publicaba el artículo que hoy transcribo aquí. Trata sobre la Religión en la escuela y estoy completamente alineado con lo escrito en dicho artículo, no por haber sido formado y educado en un colegio Católico durante 12 años de mi vida, que también, si no porque el argumento principal de la columna, entendiéndolo de manera cultural y social, "es de cajón". Creo que poco se puede discutir al respecto, así que no pierdo más el tiempo y os dejo con la "Patente de Corso" de esta semana de Arturo Pérez-Reverte.


¿Abraham? ¿Sansón? ¿Dalila?
Arturo Pérez-Reverte | XL Semanal | 17 de diciembre de 2012

Me lo comentó el otro día una profesora que trabaja en un colegio laico, mixto, de excelente nivel y prestigio. Con vitola culta y liberal. De los veintitantos niños de ocho a nueve años que tiene en su clase, sólo dos cursan Religión como asignatura optativa. Y en el resto del cole, más menos. Casi todos los padres eligen para sus hijos algo llamado Alternativa. Eso me picó la curiosidad. Lo mismo me da para insultar a alguien el próximo domingo, me dije. Que en los últimos artículos me he amariconado mucho. Así que esta semana hice algunas preguntas y obtuve, como veía venir, apasionantes respuestas. Y conclusiones. La principal, básicamente, es que lo mismo con el Pepé, con el Pesoe o con la madre que nos parió, esto va a seguir siendo una puñetera bazofia para analfabetos. Porque seamos justos. Ni siquiera podemos echar la culpa a los planes infames de educación que unos y otros nos llevan asestando desde hace tiempo. Los primeros responsables, los culpables son los mismos papis. O sea. No sé si me explico. Somos nosotros.

Imagino que a estas alturas de la página y sus titulares algún simple habrá pensado: vaya carca, el amigo Reverte, pidiendo el catecismo para los niños. Pero no estoy hablando de eso. Cuando lamento que los padres elijan para sus niños Alternativa en lugar de Religión, no añoro doctrina cristiana ni encaje de bolillos teológico. A mi juicio, la asignatura de Religión debería ser un espacio donde a un niño se le dotara de los mecanismos culturales adecuados para comprender el peso y papel de las religiones en el mundo: Islam, budismo, etcétera. Lo que se trajina. Lo que hay. Y también, naturalmente, el Cristianismo y el peso indudable que la Iglesia Católica, para bien y para mal, ha tenido en veinte siglos de civilización y cultura europea. En las bases de lo que algunos aún llamamos Occidente. Lo mismo que la cultura clásica, el Renacimiento o la Ilustración: somos Homero, Platón y la Enciclopedia tanto como los Evangelios y la Biblia. A ver de qué manera van a poder interpretar las claves de esa cultura europea, disfrutarla y aprovecharla, chicos a los que se limita la posibilidad de conocer sus raíces elementales. Su sedimento de siglos. Por poner un ejemplo fácil: de qué le sirve a un joven visitar el museo del Prado si desconoce los mitos y personajes que figuran en la mayor parte de los cuadros.

Hagan una prueba. Yo la hice, y todavía me tiemblan las manos. Pregunten a una docena de chicos de quince años, formados en esa ESO nefasta que nos legaron los infames Maravall y Solana, con la complicidad posterior de tanto idiota y/o cobarde responsable de Educación -que cada uno se adjudique el adjetivo adecuado- y el remate de los analfabetos que legislan desde Bruselas, cómo se tomaba la vida Job, qué lamentaba Jeremías, qué es multiplicar panes y peces o qué efecto produjeron las trompetas de Jericó. Aunque tampoco crean ustedes que lo de Religión es para tirar cohetes. Que eso garantiza nada. En este mundo descafeinado y edulcorado que ofrecemos a las criaturas, algunos consideran que ya han cumplido con ponerle el Moisés de Disney a los niños. Los más osados van por ahí, figúrense, por ese registro de perfil bajo: pajaritos y flores en el Edén, Ruth y Booz bailando entre espigas de trigo, José perdonando a los hijoputas de sus hermanos. Cosas así. A ver qué profesor tiene huevos, con los papás y los políticos y la sociedad de ahora, a contarles a los niños que Judith degolló a Holofernes tras echarle un polvo, que Noé no habría pasado un control de alcoholemia, que Abraham quiso dar matarile a su nene, o que Sansón, ciego por culpa de un malvado putón verbenero -me sorprende que las ultrafeminatas radicales no hayan exigido todavía borrar tal episodio de la Biblia-, se suicidó llevándose por delante a toda la peña de filisteos y filisteas. Que ésa es otra.

Pero bueno. Ni siquiera Disney, oigan. En lugar de aprender esas y otras cosas apasionantes o divertidas en clase de Religión, los niños van en masa a la de Alternativa, a tocarse las pelotillas -o su correspondiente, las niñas- haciendo manualidades y chorradas. Perdiendo el tiempo de forma miserable. Eso sí: disfraces y fiestas de primavera, de verano, de otoño, de invierno, Halloween y cuanta estupidez se ponga a tiro, no se pierden ni una. Hasta el pavo de Acción de Gracias empiezan a comer en algunos colegios -que hay que ser gilipollas- aunque los enanos no tengan ni idea de qué agradecer, ni a quién. Por lo demás, sobre la asignatura de Alternativa puedo citar un ejemplo cercano, certificado: el curso pasado, a una sobrina mía -este año sus padres, agnósticos y de izquierdas, la han apuntado a Religión- le enseñaron a jugar al bingo.  

martes, 11 de diciembre de 2012

Hasta aquí hemos llegado...



jueves, 6 de diciembre de 2012

34 años...

Hoy, 6 de diciembre de 2012, se conmemora y algunos celebran el trigésimo cuarto aniversario de la Constitución Española. Sí, he dicho algunos, y quizás haya pecado de exceso, ven en el día de hoy un motivo de celebración, pero para otros, y cada día para más gente, hoy no hay absolutamente nada que celebrar, si no más bien todo lo contrario.

¿Puede haber motivo de celebración y alabanza hacia una mierda escrita, que empezando por lo más doloso que a día de hoy tenemos sobre el tapete, tiene a un cuarto de la población activa sin un puesto de trabajo?. ¿Qué ha sido de ese artículo de su tan querida y tan traída y llevada Constitución que dice que todo español tiene derecho a un puesto de trabajo digno?, me da a mí que a alguien se le ha debido olvidar dicho artículo, o lo que es peor y así me temo, se lo han pasado por el "arco del triunfo". Las preguntas anteriores enlazan perfectamente con otra que sin mucho discurrir todo hijo de vecino puede hacerse: ¿dónde ha quedado el otro artículo de la Carta Magna que propugna que todo español tiene derecho a techo?, pues se ha debido de quedar por el camino o bien, también se lo han vuelto a pasar por el mismo sitio que el anterior.
Con más de cinco millones de españoles sin un puesto de trabajo con el que realizarse personal y familiarmente, y con cientos de miles de desahucios a la espalda en lo que llevamos de crisis, más los que se producían anteriormente y los que todavía están por llegar, ¿todavía alguien ve el más mínimo motivo para celebrar hoy algo?, ¡no me jodas!.

Pero bien, vayamos un poco más atrás en el tiempo y pensemos, ¿dónde ha quedado el tejido industrial que con tanto esfuerzo se levantó en España entre los años sesenta y setenta del pasado siglo y que nos colocó como novena potencia industrial a nivel mundial?, exacto, en estos treinta y cuatro años ha volado. Y ahora nos tenemos que conformar con las migajas que empresas como Renault (por poner un ejemplo paradigmático) y algunas otras nos dan a cambio de vete tú a saber qué concesiones fiscales o qué asco de convenios han tenido que firmar los "sindicatos" para que la producción se quede en España. Y para 1.300 puestos de trabajo (precario) que se van a crear acude el presidente del gobierno, acompañado de un séquito ministerial que vergüenza ajena me dio el día que lo vi abriendo telediarios, regodeándose con la cara de imbécil que tiene, de que nos habían concedido la fabricación de no se qué vehículo para los próximos no se cuantos años, en fin, bochornoso.
No solo lo anterior lo ha arrasado la Constitución y sus treinta y cuatro años de vigencia, si no que la gran mayoría de los derechos adquiridos por los trabajadores durante años de lucha, se los han calzado de un plumazo. Sueldos irrisorios, jornadas laborales interminables, pérdida de dignidad en el puesto de trabajo en muchos sectores y encima, a agachar la cabeza, decir amén, y dar gracias por que al menos tienes un puesto de trabajo que te reporta unos maravillosos 500 ó 600 € al mes.

Estos treinta y cuatro años de Constitución también han traído a la actualidad otro fenómeno que parecía erradicado de España desde hace décadas y que no es otro que el de la emigración. Miles de españoles vuelven de nuevo a coger las maletas para buscarse un futuro fuera de nuestras fronteras. Y no es solo emigración cualificada (personal sanitario, ingenieros, investigadores, etc.) como se cacarea por prensa, radio y televisión, que también, si no mano de obra no cualificada (sector agrícola principalmente) que ante la falta de recursos laborales y desmantelamiento progresivo, al igual que pasa con el industrial, del tejido agrícola patrio, tienen que irse a ganarse fuera las habichuelas para poder mantener dignamente a sus familias.
Lo que sí se ha hecho cojonudamente en estos años de "progreso" es convertir a España en un país que solo sabe servir cañas y poner un ladrillo encima de otro, total, ya lo dijo aquél: ¡que inventen ellos!. Qué asco, joder, qué asco.

No quiero dejar de mencionar también la pérdida de soberanía nacional y económica que en estos treinta y cuatro años de  Constitución venimos sufriendo. Organismos supranacionales como la OTAN (¿recordáis aquéllo de OTAN no, bases fuera?), Unión Europea, FMI, BCE, y no se cuántas siglas, apócopes y basura varia más nos han dejado sin un ápice de poder de decisión sobre las cuestiones que nos atañen a los españoles y que nunca deberíamos haber dejado en manos de dichos organismos que todos sabemos a qué oscuros intereses atienden, y el que no lo sepa, que aprenda. ¿Alguien ve medianamente normal que tengamos que cumplir a pies juntillas los dictados de una señora (fea de cojones, para más pistas) que está a miles de kilómetros de aquí y que única y exclusivamente vela por los intereses de sus bancos?, eso, por solo poner un ejemplo...

Así que por esto y mucho, muchísimo más, que no he querido explicitar aquí por no hacer el artículo interminable y soporífero, no tengo más remedio que decirles a todos esos que tanto alaban las bondades, grandeza e inviolabilidad de su Constitución que se la metan por donde amargan los pepinos,  es decir, por el culo. Yo no he votado esa Constitución, ni jamás la hubiese votado, así que no me siento representado en lo más mínimo por la misma.