jueves, 20 de mayo de 2010

Libros #25: El Manifiesto Comunista.

"La liga de los Comunistas, una organización obrera clandestina, encargó a Karl Marx y Friedrich Engels la redacción de un ideario político con vistas a la celebración de su primer congreso en Londres en noviembre de 1847. Marx y Engels cumplieron el encargo y suscribieron un detallado programa teórico y práctico que, andando el tiempo, sería considerado la carta fundacional del socialismo y uno de los tratados políticos más influyentes de la historia."
Este texto pertenece a la contraportada de la edición de El Manifiesto Comunista que recientemente he releído con más criterio y conocimiento que la primera vez que lo hice. El diario Público, los sábados junto al periódico, está ofreciendo a sus lectores una serie de libros que ellos mismos han calificado como "Biblioteca Pensamiento Crítico" y éste que hoy traigo aquí es uno de esos libros que forman parte de dicha colección.

Como novedad destacable de esta edición con respecto a la que leí anteriormente y algunas otras que he tenido entre mis manos, he de comentar que incluye al comienzo de este libro distintos prefacios que tanto Marx como Engels escribieron para distintas ediciones del manifiesto. En concreto están en este volumen los prefacios a las ediciones alemanas de 1872, 1883 y 1890, el prefacio a la edición rusa del año 1882, el de la edición polaca de 1892 y la italiana de 1893 como antesala a lo que será El Manifiesto Comunista como tal.

Es un libro breve y de fácil lectura, no se necesitan grandes dosis de conocimiento filosófico, político ni económico para hacerse una idea bastante fiel de la doctrina que imparten Marx y Engesl en su manifiesto. Se nos presentan de manera más o menos difusa los grandes "dogmas" que serán dignos de fe en todo comunista; materialismo histórico, dictadura del proletariado, internacionalismo y antinacionalismo y se hace una llamada a la revolución proletaria en contra de la burguesía opresora, en fin, nada que no sepáis ya sobre El Manifiesto Comunista. No seré yo quien los méritos o desméritos que realmente tiene el libro, ya que se supone que en este libro está el origen de las distintas revoluciones socialistas y comunistas que en el mundo se han dado, siendo su máximo exponente la Revolución Soviética del año 1917. Bueno, quizás sea un poco aventurado afirmar que en este libro está el origen de dichas revoluciones ya que el libro por sí solo no lleva a nada más que a sentar las bases teóricas de lo que sería un comunismo más utópico que real. De hecho, la lectura de El Manifiesto Comunista habría que completarla obligatoriamente con otra obra de Marx, "El Capital" y yendo más lejos aún, diría que es fundamental leer el libro "El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado" de Engels para realmente hacerse una idea lo más ajustada posible a la filosofía comunista.

Para el que no haya tenido contacto jamás con el libro tratado, comentaré que está dividido en cuatro capítulos que son los siguientes: Burgueses y proletarios, proletarios y comunistas, literatura socialista y comunista y por último, actitud de los comunistas ante los diferentes partidos de la oposición. Aquí aparecen las ideas fuerza de origen económico e internacionalista que todo comunista debería suscribir si quiere realmente considerarse marxista, sin menosprecio de las distintas críticas y revisiones que se han hecho del marxismo original, véase por ejemplo la obra de Lenin y Mao por ejemplo.

No voy a comentar nada nuevo que no se haya escrito ya por activa y por pasiva acerca de este libro, sus argumentarciones políticas y sociales y su repercusión en el devenir histórico del siglo XX de cuyas consecuencias todos deberíamos haber quedado escarmentados.


jueves, 13 de mayo de 2010

¡ENHORABUENA!, ¡AÚPA ATLETI!

Desde aquí, os envío mi más sincera enhorabuena y gratitud por esos momentos inolvidables que nos habéis hecho pasar, sobre todo, a los más jóvenes que no habíamos vivido la victoria atlética en una competición europea.
Atlético de Madrid, campeón de la Europa League 2010

domingo, 9 de mayo de 2010

Magos de la palabra, magos de la ley.

El pasado día 29 de enero de 2010 se celebró un juicio en Barcelona contra Pedro Varela, propietario de la Librería Europa y Ediciones Ojeda. Por desgracia, este no es el primer juicio y me atrevo a afirmar que no será el último al que se ve sometido.
La jueza que instruye el caso condenó al editor catalán a dos años y nueve meses de prisión, sentencia que está ya recurrida por el señor Varela y esperemos que llegue a buen puerto dicho recurso.

Con motivo de este juicio y su sentencia, Pedro Varela ha escrito una carta, que hace el número 19, que ha llegado a mí y la cual voy a publicar íntegramente en esta entrada ya que me parece una manera acertada de acercarla a un mayor número de lectores que a través del mano a mano. Sin más dilación, paso a transcribir la carta pública de Pedro Varela, espero que la misma sea de vuestro interés.


MAGOS DE LA PALABRA, MAGOS DE LA LEY.
De Predadores y sus sirvientes.
O cómo convertir en "genocida" a un editor y cómo prohibir libros sin haber libros prohibidos.

Pedro Varela | Carta Nº 19 | Primavera 2010

Un nuevo proceso -el tercero- ha tenido lugar contra esta casa en 2010. Sumados a otras cuatro intervenciones policiales anteriores contra diversos conferenciantes y su público, hacen un total de siete atropellos de diversa índole contra la libertad de opinar, de informar e informarse, de difundir la historia, el pensamiento o las ideas, de adquirir los libros que a uno le venga en gana, en suma.
La condena es ya conocida, 2 años y 9 meses de cárcel, que sumados a los 7 mesees de la anterior condena hacen 3 años y 4 meses. Era de esperar. Ningún juez sustituto que tenga intenciones de prosperar en Barcelona, puede atreverse a dictar sentencia contraria "al viento de la historia..." si no quiere quedarse sin plaza fija. Entre otras razones porque ellos mismos están inmersos en la ideología dominante y algunos son ya esclavos de la corrección política.
La forma que tiene el poder real de neutralizar a los oponentes es conseguir forzar a la administración legislativa, ejecutiva y judicial para convertir así al heterodoxo en "delincuente", logrando además el aplauso público.
Los dieciséis títulos por cuya edición he sido condenado son conocidos de muchos. Su lectura, edición y venta sería, según esta sentencia, delictiva. Instamos sin embargo a que se estudien, porque sólo así puede comprenderse la parcialidad de una persecución absurda.
Si se enteran en otros países de Europa que en España se persiguen los libros de una eminencia en psicología como H. J. Eysenck, conocido anti-nazi, o de un judío que era además diputado socialista en el parlamento israelí como Israel Shamir, o los discursos históricos sin comentario alguno que pronunció Adolf Hitler entre 1933 y 1935 (publicados incluso en Alemania hoy en día), el de un hindú cuya obra es considerada en universidades y se vende en Francia o Inglaterra sin problemas, o los textos de Wagner (1850), quedarán pasmados y este país volverá a hacer el ridículo más espantoso.
Deducimos que si se condena a un editor por publicar libros prohibidos es que existe un listado de libros prohibidos. ¿Dónde se puede consultar dicho listado? ¿Quién decide dicho índice? ¿Quién le ha otorgado a quién la potestad de decidir lo que el público puede o no puede leer? Y si no existe, no hay libro que pueda prohibirse en España. Así que alguien acabará editándolos de nuevo, tanto si les gusta como si no.
Habiendo sido condenado el editor, cabría suponer que los autores lo han sido previamente. Pero hasta hoy no existe autor alguno condenado en España por escribir un libro.
¿Se aplican estas leyes contra editores, libreros, autores o escritos que contengan parabienes o describan de forma no necesariamente negativa a los regímenes responsables de auténticos genocidios históricos?
Se habla de 1,5 millones de víctimas del Holocausto armenio, de 10 millones de pieles rojas, 14 millones de africanos, 7 millones de ucranianos en el Holomodor, más de 7 millones de civiles alemanes por los aliados, 3 millones de afganos por los soviéticos, 2 millones de camboyanos y varias de decenas de millones del víctimas del comunismo chino y ruso. ¿Acaso quienes escriben, publican, venden o difunden textos sobre diversos regímenes e ideologías que han causado dichos genocidios, son perseguidos judicialmente en España o en cualquier otra parte?.
Aún está fresco el escándalo de Bélgica, que ha decidido retirarse de la justicia con jurisdicción universal, porque la acusación de genocidio contra Ariel Sharon por la masacre de Sabra y Chatila, y su posible extradición, ha sido rechazada de plano por el Estado judío. El gobierno español ha hecho lo propio ante las quejas de los mismos genocidas (después de haber perseguido por medio mundo a supuestos dictadores de derechas).
La juez Doña Estela Martínez Franco no se sonroja al afirmar que, si bien publicar un libro de una temática concreta no es determinante, publicar varios títulos de similar contenido resulta "sospechoso". Y si esos libros van acompañados de las presentaciones de los mismos y se invita a los clientes a que asistan a las conferencias, es evidente el interés del editor por "adoctrinarlos" (como si los ciudadanos no tuvieran criterio propio): "Edita libros de un determinado sesgo ideológico, los vende, organiza y divulga una serie de conferencias, tiene una estética determinada en su sala de conferencias (...)" Todo en su conjunto evidenciaría un "delito" por difundir "ideologías genocidas"...
Pregunta: ¿Quién decide qué ideologías son genocidas y cuáles no? ¿El fiscal amigo de Sos-Racismo? ¿Sus amos que les pasan el sobre a fin de mes? ¿O tal vez una juez sustituta que necesita asegurarse las habichuelas y conseguir plaza fija?.
La sentencia, además de cárcel, condena también a Pedro Varela al pago de todas las costas del juicio y de la acusación particular y a "una multa de casi 3.000 euros y ordena la destrucción de todos los libros (5.000 ejemplares) y los objetos incautados en la librería (secuestro de 2006).
La juez Doña Estela, erigida en nueva inquisidora, afirma que las obras que este editor tiene a la venta "son unidireccionales en cuanto a su contenido, con una absoluta falta de pluralidad y dirigidas hacia una única línea de pensamiento". ¿Y qué?.
Cualquier cliente de la Librería Europa puede confirmar que la variedad de temas es destacable. Pero y si fuera monotemática ¿qué?. ¿Cuánta pluralidad encontramos en librerías gay, evangélicas, católicas, anarquistas, feministas o talmúdicas? ¿Desde cuando una librería debe ser forzosamente plural para ser considerada tal por un juez? Una librería dedicada al alpinismo, raramente tendrá otros libros que los propios de montaña y una librería jurídica de las que visita la juez, muy improbablemente tenga libros de cocina.
Nuestro abogado, preguntaba a la juez y la parte contraria durante la defensa: "¿Hemos de obligar a los editores a compartir todos los textos que publican? ¿Eliminamos de la historia los textos que no nos gustan?.
Las leyes no son retroactivas. Es un principio jurídico, creo, del modelo de Estado de derecho occidental. Pero los textos encausados en este proceso penal han sido escritos con anterioridad a las leyes que pretenden usarse contra su contenido.
Lo que hacen la fiscalía en Cataluña y los funcionarios de la policía autonómica es como una iluminación de teatro. Con sus potentes focos, los nuevos magos concentran la atención del público en la esquina que les interesa, dejando en la oscuridad el resto del escenario. Envían al juez sólo aquellas frases fuera de contexto que interesan para criminalizarme, incluso sin ser siquiera el autor de los textos.
El fiscal fue más lejos: estuvo leyendo durante largo tiempo un montón de frases inconexas que hoy serían políticamente incorrectas, pero olvidó mencionar que A) Ninguna de ellas era de Pedro Varela y B) En su mayoría se trataba de ideas de pensadores clásicos citadas por los autores de los libros en cuestión. De este modo consiguió que expresiones de Quevedo, Fichte, Jung, Goethe, Schopenhauer, Wagner, Nietzsche, Gobineau, Rosenberg, Lagarde o de los clásicos griegos, románticos o hindúes, aparecieran como opiniones personales del editor.
La sentencia es bastante pobre e incurre en contradicciones, a saber: 1) No se puede afirmar que "no es delito editar libros", comercializarlos, distribuirlos, expresar opiniones, etc., pero en cambio sí lo es, según la juez, la concurrencia de todos estos hechos. 2) La actual libertad de empresa y el libro mercado no establecen que los negocios que se emprendan deban garantizar ninguna pluralidad en los productos ofrecidos. Hay muchos negocios enfocados a un determinado sector o mercado. Por otra parte, en Librería Europa hay libros de temática muy diversa y no sólo revisionistas o antisionistas. 3) La sentencia afirma que se comete un delito "con ocasión del ejercicio de los derechos fundamentales y de las libertades públicas garantizadas por la Constitución". Si es delito no puede ser al mismo tiempo un ejercicio de los derechos fundamentales, etc.

OBLIGAR A LA AUTOCENSURA

De hecho, la acusación pretende que los editores y libreros se lean absolutamente todos los textos que ofrecen al público, lo que resulta de todo punto imposible. Y además, que los libreros y editores ejerzan autocensura ellos mismos.
Es decir, nadie quiere erigirse en Gran Inquisidor, nadie quiere aceptar que existe, de facto, un nuevo índice de libros prohibidos, nadie quiere admitir que existen, como demuestra este proceso, textos malditos, pero se espera que los editores y libreros "comprendan" por sí mismos que hay cosas que pueden y no pueden editar, distribuir u ofrecer al público.
Habrá que responder lo evidente. Un editor, y mucho menos un libero, carecen del tiempo, la capacidad y aún menos la obligación de censurar los libros que ofrecen al público. Además es el público el que decide qué libros quiere o no quiere comprar y menos que nadie Sos-Racismo puede erigirse en "consejero" universal de lo que la gente puede o no puede leer. Uno puede llegar a comprender que, como su nombre indica, esta asociación y sus colegas tenga urgente necesidad de encontrar "racistas" en cualquier esquina, porque viven de eso y, si no los encuentran, los inventan. Pero dudo mucho que el público quiera aceptarlos como guías intelectuales de sus lecturas.

MAGOS DE LA LEY

Una de las acusaciones de las que soy objeto por parte del fiscal es que pretendería "justificar el genocidio" (léase el manido Holocausto), dando por verdad absoluta lo que está justamente en discusión (pretenden hacer de este tema supuestamente histórico el fundamento ideológico del Sistema).
Pero es que hace sólo cuatro días se pretendía acusarme de lo contrario, es decir, de "negar el Holocausto" (evidente dogma religioso). Como el Tribunal Constitucional en Madrid admitió que, al menos en parte, no es punible dudar de hechos que son presuntamente históricos, la nueva Audiencia Provincial de Barcelona, en el anterior proceso, y el "Fiscal rojo" ahora, realizan contorsionismo jurídico e intelectual, afirmando que, aunque no puedan acusarme de "negar el holocausto" porque no es punible (además de que muy probablemente nunca tuvo lugar tal como nos lo cuentan), me acusan de "justificarlo". Pero, ¿cómo puede alguien justificar un crimen en el que no cree? Es evidente que las reglas de la lógica tradicional han dejado de ser válidas en la justicia política.

SI HAY MERCADO, HAY PRODUCCIÓN

Efectivamente, en la lógica del mundo capitalista en que vivimos donde hay interés hay demanda, donde hay demanda hay mercado, y donde hay mercado hay producción. Hoy esto es así y no de otra manera.
Así pues, si el público no tuviera interés en los libros que ofrezco, estos libros no podrían editarse porque no podrían financiarse. Del mismo modo, si yo dejo de editarlos, vendrán otros que lo harán por mí, si no lo han hecho ya, como es el caso (buena parte de los títulos editados por Ojeda han sido publicados con anterioridad por otras casas editoriales). Por lo tanto los libros se editarán nuevamente si el púbico lo demanda. De lo que se deduce que la "prohibición" y destrucción de los mismos exigida por la juez es inútil. Los modernos medios de reproducción digital se encargarán de ello.
Muchos de estos libros existen desde hace tiempo de servicio libre en la red. Así pues, ¿dónde empieza el crimen? ¿Cuando leo el libro en internet? ¿Cuando alguien se imprime una copia en la impresora de casa? ¿Cuando otro decide imprimirse 30 copias y repartirlas entre amigos? ¿O cuando ediciones Ojeda realiza una impresión digital de 200 ejemplares?.
Como vemos pues, en la era de las comunicaciones libres y masivas, poner fronteras a la información abierta no sólo carece de sentido, es inviable.

PERSECUCIÓN IDEOLÓGICA

Finalmente la sentencia delata que la condena tiene lugar porque se conoce o se supone que se conoce la ideología del editor. Es decir, se trata de una persecución ideológica que, para lograr la aceptación de los ciudadanos, se disfraza de persecución criminal. "No combatimos una ideología, combatimos la promoción del odio" afirma para justificarse.
Cualquiera que tenga en sus manos los libros encausados, puede darse cuenta de que los textos utilizados para condenarlos a la hoguera están sacados de contexto. Y ninguno de los autores, que yo sepa, tienen ánimo de promover el genocidio de nadie. Pero es que, además, todas las librerías están llenas de libros que defienden ideologías o pensamientos deleznables, pero el público quiere poder decidir por sí mismo qué leer y qué no.
Los vecinos más diversos, soliviantados, se acercan a nosotros estos días subrayando: "Yo quiero poder comprar libros en la Librería Europa o en cualquier otra. O lo que es lo mismo, quiero comprar los libros que yo quiera, no los que permita el Estado, donde yo decida adquirirlos."
Y otro: "Cualquier librería está llena de ideologías deplorables, que detesto y denigro cuando tengo la oportunidad, pero quiero ser yo el que decida y no voy a aceptar listas de libros prohibidos."
Aunque carezca de mayor importancia material, el tema de la parafernalia supone un peligro grave. Ordenando destruir una obra de arte sólo porque representa a Adolf Hitler (nacido en el siglo XIX) nos introduce en el mundo de los nuevos iconoclastas. ¿Se imaginan que un juez ordena destruir bustos de Napoleón, Bismarck o Julio César? Entre los vecinos indignados, un señor ha jurado reproducir centenares de bustos del Führer para que si alguien se atreve a prohibirle su venta junto a otros de Stalin, Mao y Lenin o los de auténticos genocidas como Churchill o Truman.
Otro, que colecciona y vende cascos históricos, se preguntaba si habrían secuestrado y ordenado destruir -como ha hecho esta juez peculiar-, junto al casco alemán original que nos suministraba, los cascos americanos y soviéticos que también vende. Está preocupado porque con este precedente, un día cualquier juez excéntrico ordenará pasar una apisonadora sobre su colección de condecoraciones de época.
Si una juez, como es el caso, decide destruir una lámpara india con la esvástica levogira (regalo de algún cliente con mal gusto), ¿ordenará destruir la hoz y el martillo que luce, hasta hoy, en la Plaza Cataluña de Barcelona? (local del PCC) ¿O tal vez prohibirá a los budistas o al ejeŕcito finlandés el uso de su símbolo tradicional por excelencia? Con razón la población hindú en Alemania obligó a la canciller Merkel a retractarse de su intención de prohibir la representación de cualquier esvástica histórica en el país: "Ustedes tienen problemas con este símbolo por solo doce años de historia, para nosotros representa varios miles de años de cultura" afirmaban.
No podemos estar de acuerdo con que a un editor se le envíe a prisión y se incauten sus libros. No es de recibo en un Estado de Derecho. Vender libros no puede constituir un delito. Las ideas del editor pueden ser tan loables o tan detestables como muchas otras y no por ello habría que perseguirle.
No se trata ya de un caso particular de confiscación, censura y destrucción de libros revisionistas o nacionalsocialistas, católicos antijudíos o antimasónicos, sino de la importancia del precedente que sienta. El juicio a las ideas de un autor, un editor o un librero debe estar en manos de los ciudadanos. El Estado no debería sustraernos el derecho de juzgar unas ideas de acuerdo a nuestros sentimientos, pensamientos o creencias, como individuos libres que somos, aunque les fastidie.

DE PREDADORES Y SUS SIRVIENTES

Los editores seguimos sin medio alguno de saber qué libros podemos o no podemos editar. A falta de una oficina responsable de censurar los libros que antes de que el "delito de edición" sea cometido, al editor sólo le quede esperar a que las fuerzas de choque de Miguel Ángel Aguilar, el "fiscal rojo" (como es conocido vox populi en Barcelona el amigo de Sos-Racismo, entrevistado en webs "okupas" y "antifeixistes" de la red), aparezcan de nuevo cuando les dé la gana y se vuelvan a llevar varios miles de ejemplares bajo cualquier excusa para ser, posteriormente, condenado por enésima vez. No en vanos el fiscal Aguilar está empleado a jornada completa exclusivamente en combatir al enemigo ideológico. Al igual que su equipo especial de Mossos de Escuadra dedicados sólo a combatir lo que ellos llaman "extrema derecha". Así que para no poner en peligro el sueldo a fin de mes, todos ellos han de encontrar justificaciones de su trabajo creíbles.
Porque algunos de estos personajes, como ciertos amigos suyos en el mundo político e intelectual, forman parte de los vividores que se llaman así mismos "antirracistas": Sos-Racismo, Antifa, Searchlight, Expo, Betar, UAF (Unite against Fascism) y otros grupos parecidos cuya naturaleza ahora entendemos y en ocasiones con excelentes conexiones en las fiscalías o magistraturas. Son las tropas de choque del Predador. Acaban con los grupos de solidaridad local. Actúan como un disolvente, desintegrando la sociedad tradicional. Son sionistas fervorosos, obedecen devotamente a los que diga la ADL de Foxman; y reciben apoyo de financieros judíos (como bien podría hacer un Basat-Cohen con ciertos periodistas en Barcelona).
Sólo así puede entenderse que nuestro fiscal en Barcelona, fanático hasta el paroxismo, más pareciera un acusador a la soviética recién salido de uno de los famosos juicios-espectáculo organizados durante las purgas estalinistas en el "paraíso" de la izquierda (alguien me dijo que a la larga un hombre inteligente no puede ser de izquierdas, yo añadí que si es realmente inteligente tampoco puede ser liberal de derechas).
Esta situación, según el fiscal, supone un "delito continuado de genocidio". Yo diría más bien un "delito sin solución", por cuanto resulta de todo punto imposible dejar de cometer el supuesto delito.
Cuando se quiere matar al perro se le acusa de tener la rabia. Sólo así se consigue el aplauso público cuando lo que se pretende realmente es doblegar al cimarrón, al maverick, aniquilar al oponente, al heterodoxo, al incrédulo, al que no se deja dominar, al diferente. Utilizando para tales acciones -siempre que se dejen- a togados y magistrados, porque mezclar a los tribunales por medio siempre viste más que el simple vapuleo policial y mediático.
En realidad las muy fanáticas e intolerantes ideas de extrema izquierda han llegado al poder, y vestidos ahora con el uniforme de fiscal, policía u ONG, su intención declarada es eliminar a su enemigo.
La gente habla incluso de un ajuste de cuentas ideológico, en una campaña de acoso y derribo contra Librería Europa, Ediciones Ojeda y Pedro Varela (y lo que representa) iniciada hace ya 20 años con dudo éxito, de ahí que redoblen los esfuerzos con rabia acumulada.
Durante años nos enviaban a sus chusmas en manifestaciones lacrimógenas o a tirar piedras, a romper cristales, a quemar libros y destruir instalaciones, a agredir, simplemente, para intimidar, tal vez suponiendo que tenían delante amedrentados tenderos. Pero no han hecho sino fortalecernos interiormente. Ahora, acomodados en el poder, nos lanzan leyes hechas al efecto y envían a sus empleados uniformados.
Esa es la percepción de la realidad que tiene la gente. Y la percepción, como sabemos, tiene una importancia grande.

MAGOS DE LA PALABRA

El problema es que la ideología dominante, experimentada en la manipulación del lenguaje político y ejerciendo un control cada vez más total en el mundo de las ideas, está absolutamente en manos de los Maestros del Discurso (1). Todo el imaginario difundido entre nosotros durante las últimas décadas -pero que arrastramos desde hace más de un siglo-, no es otro que el defendido por "el judaísmo, la masonería y el marxismo" (según el célebre discurso del anterior Jefe del Estado, cuyo mensaje ha sido ridiculizado socialmente como única forma de combatirlo, pero la realidad cotidiana no hace sino darle la razón) (2).
Esa ideología imperante, fundamentada en mera propaganada, da por hecho lo que está precisamente en discusión. Y así se puede ir acorralando a quienes, ejerciendo oposición, por pequeña que ésta sea, no tienen la más mínima intención de dejarse abatir.
La izquierda española y en general la clase política y mediática, incluida la derecha liberal o centrista, por ejemplo, utiliza vocablos demoledores para el contrario. Ante cualquier razonamiento del adversario ya sea liberal o conservador pero máxime si es identitario, utilizan en España los típicos conceptos de bloqueo: facha, fascista, franquista, ultraderecha, con lo cual, sin necesidad de mayores argumentos, se deja al otro acorralado contra las cuerdas y a la defensiva. En ocasiones importantes, como es el caso de esta casa, se añaden los aún más demoledores vocablos paralizantes: nazi, racista, antisemita, genocida... Con ellos no hay interlocutor que no quede helado al instante, sin atreverse a mediar palabra. No es nuestro caso.
Es fruto de una muy estudiada magia del idioma o ingeniería lingüística que precede a la ingeniería jurídica y finalmente a la ingeniería social en marcha, incluyendo el proceso de sustitución de la población autóctona y su aniquilamiento, que debe aceptar voluntariamente y sin rechistar.

EPÍLOGO

Digámoslo claro, tener la Librería Europa abierta en pleno centro de la Barcelona masónico-izquierdista no viste. Ahora sólo se trata (hace ya décadas que lo intentan a cualquier precio) de encontrar el modus operandi para acabar con la alteridad ideológica.
El antropólogo Teodorov decía recientemente que "la democracia no se puede imponer a la fuerza". Pero esa es precisamente la intención del Poder, acusándonos de presuntos "delitos de opinión" por ofrecer al público la opinión de otros.
Confirmando lo que ya dijera Schopenhauer, afirmaba el conocido abogado Michael Mansfield: "En cuanto a la verdad, por muy difícil que sea, siempre acaba saliendo a la luz" (3). "Se me hace muy difícil aceptar de por sí la palabra de las autoridades. Como vimos recientemente en el caso de Irak, nos pueden engañar si confiamos en todo lo que nos dicen. Yo prefiero desconfiar y examinar".
Santo Tomás Moro, en la inolvidable versión fílmica de Fred Zinnermann "Un hombre para la eternidad", con guión de Robert Bolt, adevertía a los magistrados que se supeditaban al poder para forzar su condena: "Hay que otorgar al mismísimo diablo el beneficio de la ley, por propia seguridad". Como Enrique VIII, el Poder hace la ley a su medida y como él está dispuesto a ejecutar a los que considera peligrosos por no ceder a los chantajes ideológicos.
Mi lucha por la libre edición y difusión de información heterodoxa ya no es sólo en beneficio de una determinada tendencia o versión de los hechos. Porque si hoy persiguen, prohíben y ordenan destruir los libros que yo difundo, sentando jurisprudencia y un precedente peligrosísimo, ¿cuánto piensan que tardará el Poder real en censurar y perseguir a otros por difundir libros o ideas de cualquier otro tipo que no comulguen con la ideología dominante?
Estos son los hechos. Pero, ¿qué quieren impedir que se sepa, realmente, para semejante escándalo jurídico, político y social? Ese es el tema de nuestra próxima carta.
Los Predadores, los Amos del dinero y las voluntades, los que están postrados ante el becerro de oro y son los dueños de este mundo, hacen pedazos cualquier oposición, o por lo menos, eso intentan.
"Os envío como ovejas en medio de lobos", dijo bien Nuestro Señor, ahora que se recuerda su Pasión. Cuando los Predadores y sus sirvientes anestesian a las ovejas, censurando información, es que pretenden devorarlas. La respuesta es perdonar a nuestro enemigo, orar más, amar más y luchar más haciéndoles frente.
Pero para imponer la rendición sin condiciones hacen falta dos. Uno lo suficientemente fanático, prepotente y estúpido para exigirla. Y otro dispuesto a aceptarla. En sus cálculos olvidaron que este último no existe.

(1) Término certeramente acuñado por nuestro autor Israel Shamir en su excelente libro "Los Maestros del discurso: El yugo de Sión" y el ahora condenado a la hoguera "La lluvia verde de Yasuf".

(2) El 1 de octubre de 1975, en su último discurso en la Plaza de Oriente de Madrid, Francisco Franco Bahamonde aún afirmaría: "Una conspiración masónico-izquierdista de la clase política, en contubernio con la subversión terrorista-comunista en los social".

(3) El Periódico (11.3.2010). Mansfield llevó el atentado de Lockerbie. Evidencia las deficiencias del sistema judicial. Famoso por su defensa de los "seis de Birmingham" y los "cuatro de Guildford", 10 inocentes que pasaron 17 y 14 años en la cárcel por atentados que no cometieron: "Estos casos sacaron a relucir la corrupción en las pruebas, incluso en las pruebas científicas... también la poca fiabilidad de las confesiones". "Por muy garantista que sea el sistema, siempre hay riesgo de error". "Aprendí que hay que cuestionar las cosas".


miércoles, 28 de abril de 2010

Libros #24: La Conquista del Estado. JONS.

El volumen III de las Obras Completas de Ramiro Ledesma Ramos, editadas por Ediciones Nueva República, está dedicado íntegramente a los escritos políticos de Ramiro en las publicaciones periódicas fundadas y editadas por él en sus primeros años de acción política, La Conquista del Estado y la revista teórica del jonsismo JONS. He terminado de leer dicho volumen de las Obras y hoy quiero dedicar esta entrada a dichos textos.

La Conquista del Estado es la primera revista fundada por el zamorano, tenía una periodicidad semanal y su primer número apareció el día 14 de marzo del año 1931. Es fundamental poner atención a este dato, ya que España estaba en la víspera de un profundo cambio en su ordenamiento tanto jurídico como social, ya que un mes después de la publicación del primer número, era proclamada la II República Española con la algarabía política que ello supuso y las esperanzas que depositaron en dicho sistema millones de Españoles de la época.
El propio Ramiro considera a "La Conquista del Estado" en su libro "¿Fascismo en España?", como el primer semanario de corte "fascista" de la época y no nos puede caber ninguna duda de que así fue, aunque bien habría que hacer ciertas aclaraciones con respecto a esto, que el propio Ramiro nos las expone con gran sabiduría y conocimiento en el libro comentado anteriormente.

De fuerte carácter nacionalista, social y revolucionario, combativa y tribuna para los primeros jonsistas, en este libro que hoy traigo aquí, sólo encontraremos los textos que el propio Ramiro escribió en ella, y ahí podemos ver el pensamiento político que en el joven filósofo se empezaba a vislumbrar. No está exenta de marcados contrastes que a primera vista pueden resultar cuanto menos chocantes, por ejemplo los vivas a la Rusia Soviética, pero habrá que leer dichos textos para saber el porqué de esos vivas que lanza Ramiro a la revolución de los bolcheviques. También puede sorprender el acercamiento de posturas que en la revista hay con los militantes anarcosindicalista de la C.N.T., algunos de los cuales, meses después pasaron a engrosar las filas del partido que fundaría Ramiro Ledesma, las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista, más conocidas como JONS.
Desde mi punto de vista, La Conquista del Estado contiene los textos más revolucionarios, más cercanos a la doctrina de los primeros años del fascismo italiano y a las teorías de Strasser en la Alemania nazi, incluso, y porqué no decirlo, cercana a la revolución de los soviets en Rusia, que aunque por supuesto en el resto de textos de Ramiro siga existiendo ese combate abierto contra todo lo que huela a sistema político caduco, sí es cierto que se ve una suavización de formas que ya se empieza a notar en la siguiente publicación que fundará y que lleva por nombre las siglas del partido del que hemos hablado unas líneas antes, JONS. La publicación de La Conquista del Estado, se publicó hasta el día 24 de octubre de ese mismo año.

JONS vio la luz en mayo del año 1933 y como se ha insinuado anteriormente, nació con la finalidad de convertirse en el órgano ideológico y doctrinario de las Juntas de Ledesma Ramos. Es una revista con más carga política que la anterior y menos combativa y en la mayoría de artículos, aunque muchos traten la misma temática que algunos publicados en La Conquista del Estado, mucho menos agresiva. En palabras del propio Ramiro en las primeras líneas de la revista: "Las JONS lanzan su revista teórica, es decir, sus razones polémicas frente a aquellas de que dispone y maneja el enemigo. El partido dará así a la juventud nacional española una línea de firmeza inexpugnable. No sólo la consigna justa, la orden eficaz y el grito resonante, sino también las razones, el sistema y las ideas que consigan para nuestro movimiento "jonsista" prestigio y profundidad." Nadie mejor que el propio fundador para acercarnos a lo que fue su revista.
Los artículos de la revista, de periodicidad mensual, están mucho más elaborados y de más calidad literaria que la anterior revista, así como más leves con respecto a la violencia como he comentado unos párrafos arriba.

Tras la fusión de las JONS con Falange Española, el órgano de expresión del partido dejó de publicarse al estar Ramiro involucrado en otros menesteres de mayor calado. Esta no será su última revista fundada, todavía le quedarían otras dos, La Patria Libre y Nuestra Revolución, que en una próxima entrega, tendré ocasión de comentar.

jueves, 22 de abril de 2010

Tan callando.

Corría el año 1997 , puede ser que 1998, no lo recuerdo con exactitud, y estando yo en clase de Lengua y Literatura, Don Patricio, el profesor de la misma, nos contaba una anécdota que me quedó grabada a sangre y fuego , al igual que otras muchas contadas por otros tantos profesores a lo largo de los años, que han ido acumulando una gran cantidad de conocimiento absurdo en mi cabeza que como en el artículo de hoy, de vez en cuando sale a relucir.

Pues bien, la historia no es otra que un buen día, paseando él por la calle (Don Patricio), se encontró con un antiguo alumno y como cabía esperar atendiendo a las mínimas normas de cortesía procedieron a saludarse, preguntando Don Patricio efusivamente que qué tal le iba y cómo estaba su viejo alumno y contestando éste, "Tan callando", lo cuál al parecer llenó de orgullo y satisfacción al ilustre profesor de Literatura. Para todo aquél que ande escaso en el conocimiento de la historia patria de la tinta y la pluma, comentaré que este "Tan callando", pertenece a una poesía de la obra "Coplas por la muerte de su padre" del poeta prerrenacentista Jorge Manrique y que comienza de esta manera:

Recuerde el alma dormida,
avive el seso y despierte
contemplando
cómo se pasa la vida,
cómo se viene la muerte
tan callando,
cuán presto se va el placer,
cómo, después de acordado,
da dolor;
cómo, a nuestro parecer,
cualquiera tiempo pasado
fue mejor.


¿A qué viene todo esto?, se preguntará más de un lector. Pues todo lo anterior me ha puesto a reflexionar acerca de la relación existente entre el "Tan callando", la muerte del progenitor de Jorge Manrique y el tipo de métrica adoptada por el poeta para sus poemas, el pie quebrado, ya que éste último participio, quebrado, refleja a la perfección la actual situación de España como Nación y su Estado, con mayúsculas.
Estamos inmersos en una vorágine de decadencia tanto política y económica, como social y cultural, la cuál vorágine, en lugar de ir remitiendo, está aumentando sin visos de detenimiento. Y, ¿quién tiene la culpa del estado actual de la situación?, pues desde mi humilde punto de vista y sin entrar en detalles de teoría política que en primer lugar no tengo gana de dilucidar sobre ello y en segundo, tampoco creo que el lector esté muy interesado en dichos detalles, la culpa la tiene la actual organización jurídica y política de España y su Estado, la Monarquía Parlamentaria, asentada en una democracia partitocrática de corte liberal-burgués que poco a poco nos está corroyendo cual ácido sulfúrico es capaz de corroer los más impensables materiales.

Estamos siendo testigos de lujo y excepción de la intervención quirúrgica a la que están sometiendo a España este hatajo de médicos sin título que es la clase política y el resto del coro de la tragedia griega (a buen entendedor pocas palabras bastan), con el único objetivo de matarla por aplicación de eutanasia activa. ¿Hasta cuándo vamos a aguantar el actual estado de caos?, ¿hasta cuándo estamos dispuestos los jóvenes a consentir que se nos siga tratando como ganado marcado res a res por el incandescente hierro de la farsa que hay orquestada?.
Necesitamos una regeneración política, una reinvención del Estado y la Nación, invertir la actual situación que ya no se sostiene ni por el canto de un duro y derrocar el turnismo político y sus muros de contención levantados desde no se sabe qué esferas y no se sabe para qué intereses.

Haciendo uso de unas palabras que con la dialéctica habitual de Arturo Pérez-Reverte dicen: "Si este país no fuese un país analfabeto, cuando a la gente le dicen: estos son los buenos y estos los malos dirían, ¡no me cuentes historias! que yo sé muy bien de qué estamos hablando, que yo he leído...
El problema es que España es un país inculto, España es una país gozosamente inculto, es un país deliberadamente inculto, que hace ya mucho tiempo que alardea de ser inculto...", seguiremos "Tan callando", viendo cómo se pasa la vida, cómo se viene la muerte y asistiendo al quiebre y posterior ruina de todo lo que hoy conocemos que ya está tocado, aunque todavía, podemos hacer algo para que no termine de hundirse.


martes, 13 de abril de 2010

Libros #23: El catolicismo explicado a las ovejas.

Hace ya algunas semanas que terminé de leer el último libro publicado por Juan Eslava Galán y que da título a esta entrada, El catolicismo explicado a las ovejas. Compré el libro en la pasada feria del libro de Madrid y tuve la oportunidad de compartir unos minutos con el autor, paisano mío, nacido en Arjona, Jaén.
Por falta de tiempo debido a diversas razones que no vienen a cuento, tenía el libro en una de mis estanterías cogiendo polvo hasta que por fin me decidí a leerlo, lo cual ha sido una de las mejores decisiones que he tomado últimamente ya que me ha producido unos muy buenos momentos de satisfacción y risas leyéndolo, aparte de un conocimiento muy detallado acerca de ciertos aspectos del catolicismo.
Esta no es la primera incursión que el autor hace en temas religiosos, podemos también disfrutar de un libro que apareció hace unos años que lleva por título "El fraude de la Sábana Santa y las reliquias de Cristo", que también leí hace un tiempo ya y por supuesto más que recomendable, qué duda cabe.

Leyendo el título no es difícil saber el tema tratado por el autor en el libro, así que no voy a realizar un resumen en profundidad del mismo, y más teniendo en cuenta el país en que vivimos y su amplia tradición católica, por lo cual se nos presupone cierto conocimiento de antemano de la columna vertebral del libro. El autor a lo largo de la obra se hace pasar por un ferviente católico, en tono jocoso evidentemente, y desde este punto de vista nos adentra y profundiza en la historia de la Iglesia católica, desde sus orígenes hasta nuestros días. Desde mi punto de vista los mejores capítulos son los que dan comienzo al libro, donde se nos explica desde un punto de vista más histórico que teológico el origen de la citada Iglesia de Roma. Quiero decir, nos habla de la tradición religiosa Egipcia, entre otras, de la que beben en gran parte la mayoría de los dogmas de la "Iglesia Universal" (que no otra cosa quiere decir católica).
No es objeto de este artículo profundizar en estos asuntos que nos refleja a la perfección Juan Eslava en este libro y hay decenas de libros en castellano sobre el asunto, véanse las obras de Antonio Piñero o Mariano Fernández Urresti por decir dos a vuelapluma. A ellos os derivo a todo aquél que esté interesado por esta parte de la historia de la religión.

El humor es la nota característica y que más me ha gustado del libro, hay párrafos en los que no me ha quedado más remedio que reír a carcajada limpia ya que las pinceladas de humor sarcástico dan pie a ello sin que se pueda hacer nada por evitarlo. El libro está muy bien organizado en una serie de capítulos que uno a uno nos van adentrando en un aspecto concreto de la historia del catolicismo y que enlazan unos con otros, aunque no necesariamente es así en todos. Historia, dogmas, encíclicas, papas, bulas y un largo etcétera de términos litúrgicos van apareciendo ante nosotros de una manera ordenada y siguiendo un hilo conductor que el autor aún no siendo teólogo nos detalla a la perfección, sin olvidar y como he comentado anteriormente, el humor con el que nos adentra en asuntos a veces un tanto tediosos (el misterio de la Trinidad por poner un ejemplo).

Bien, llegados a este punto, no me queda más remedio que recomendar el libro a todo aquél que quiera adentrarse de mano de un no teólogo en la historia y dogmas de la Iglesia católica. Es más, aunque no se esté muy interesado en el tema, también lo recomiendo si se quiere echar unas risas leyendo un buen libro. También he de comentar, que no es un libro apto para meapilas ni fundamentalistas católicos, ya que su sensibilidad puede quedar seriamente herida...

lunes, 29 de marzo de 2010

Libros #22: La proporción áurea.

"La proporción áurea. El lenguaje matemático de la belleza", es el primer libro de la colección El mundo es matemático, que el grupo RBA ha editado para acercar de una manera divulgativa esta rama de la ciencia al gran público. Aprovecho, para desde aquí dar mi más sincera enhorabuena y gratitud a quien haya sido el impulsor de esta iniciativa, a la cual no me queda más remedio que aplaudir ilusionadamente.
En octubre de 2008, leí un libro de igual título, escrito por Mario Livio y que comenté en este blog, por si alguien está interesado, puede leer la opinión que me mereció dicho libro aquí.

Bien, entrando en materia del asunto que nos ocupa, en primer lugar indicar que el autor de esta obra es Fernando Corbalán, reconocido divulgador patrio de las matemáticas y autor de varios libros al respecto, entre ellos y los más conocidos, "Las matemáticas de la vida cotidiana" y "Las matemáticas de los no matemáticos", entre otros.
Dividido en cinco capítulos, el libro aborda, como no podía ser de otra manera atendiendo al título del mismo, la historia, curiosidades y aplicaciones del archiconocido y omnipresente número llamado de oro o proporción áurea. El primer capítulo, es una aproximación y una primera toma de contacto a la razón áurea, nos adelanta qué nos vamos a encontrar de una manera mucho más detallada y concisa en los sucesivos capítulos y es obligado poner cierta atención en su lectura, ya que también en este capítulo nos da la demostración matemática (razón media y extrema) de cómo conseguir dicha proporción de una manera aritmética.

A lo largo del libro aparecerán nombres de personajes conocidos, tanto del mundo matemático, como del arte y la arquitectura como Fidias, Fibonacci, Leonardo da Vinci, Bernoulli, Boticcello, Kepler, Fermat, Stradivarius, Roger Penrose y así, hasta completar un amplio elenco de personas que directa o indirectamente han tenido contacto con el número de oro, bien en sus investigaciones púramente matemáticas, bien usándolo para sus creaciones más diversas, sobre todo en pintura, escultura y arquitectura.
Mención especial merece el capítulo tres, titulado "El número áureo y el pentágono". Dicho interés radica para mí en el profundo análisis que se hace de las más diversas figuras geométricas, sobre todo polígonos y poliedros de diversa índole y su aplicación al fantástico mundo de los mosaicos, todo ello por supuesto, enlazado al tema tratado en el libro.

Otros aspecto interesante y que merece la pena ser destacado, es el contenido matemático no divulgativo que nos vamos encontrando según avanzamos en la lectura. Para mí es un aspecto fundamental y piedra angular para comprender realmente de qué se está hablando cuando nos referimos al número de oro, pero sí es cierto, que aquéllos lectores que no hayan tenido un contacto más o menos cercano con matemáticas superiores, pudieran tener algún problema al entender ciertas demostraciones que se hacen en el libro, lo cual, no le quita un ápice de interés al contenido general del mismo, también he de decirlo.
Tampoco podía faltar un capítulo dedicado a la relación entre Phi y la naturaleza, tema tratado por activa y por pasiva en este tipo de libros y que no por manido, deja de resultar curioso.

En definitiva, me parece un libro bastante interesante y entretenido, que aunque no nos convierta en expertos en el tema tratado, sí que sirve para hacerse una idea muy certera del mismo. Y por si alguien quisiera seguir profundizando en el asunto, el autor nos presenta una modesta, pero suficiente, bibliografía al respecto.